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Ayudar a los ancianos

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hidratación

La necesidad de líquidos en la población de edad avanzada es un tema particularmente importante, tanto que los estudios han demostrado que un alto porcentaje de personas mayores de 70 años están deshidratados.

La deshidratación ocurre cuando hay fugas o poca introducción de agua, además de estas causas, las drogas, las enfermedades y la falta de sed también pueden contribuir a aumentar el trastorno. Paradójicamente, las personas parcialmente dependientes parecen estar en mayor riesgo de deshidratación que los sujetos postrados en cama, mientras que las personas con incontinencia a menudo tienden a tomar menos líquidos voluntariamente por temor a mojarse.

Algunas situaciones precipitantes pueden conducir a una deshidratación rápida: vómitos, diarrea, fiebre y condiciones climáticas particulares (verano). La deshidratación se puede evaluar de muchas maneras: a través de pruebas de laboratorio, a través de la humedad axilar o signos objetivos (piel y lengua seca, confusión mental). Sin duda, la mejor manera de investigar la presencia de deshidratación es a través de análisis de sangre. Dado que es impensable poder controlar sistemáticamente al paciente en el hogar a través de muestras de sangre, el pariente o asistente debe ser capaz de comprender si la persona mayor está en riesgo de deshidratación. La primera intervención importante es verificar los líquidos tomados en 24 horas. Tenga en cuenta que se necesitan aproximadamente 30 ml de agua por cada kilo de cuerpo, por lo tanto, una persona de 70 kg debe ingerir 2100 ml (aproximadamente 2 litros) de líquidos por día.

La segunda intervención a implementar es la detección de signos específicos de deshidratación: lengua seca, piel seca, disminución de la diuresis en 24 horas.

Para hidratar con éxito a una persona mayor, es necesario planificar cuidadosamente la ingestión de líquidos:

  • llene una botella de 1.5 litros por la mañana y verifique que termine dentro de las 24 horas;
  • registre la cantidad de líquidos introducidos diariamente en un diario;
  • evite dar bebidas azucaradas ya que la glucosa aumenta la sensación de sed y la eliminación de orina;
  • si el paciente está en cama, proporcione un vaso de agua cada vez que cambie la posición;
  • cuando administre las drogas, aproveche la oportunidad para hacer que beban al menos un vaso de agua;
  • si la persona mayor no quiere o no puede beber y la ingesta de líquidos en 24 horas es baja, comuníquese con el médico;
  • Antes de comenzar a hidratar a cualquier persona, consulte con su médico que no hay contraindicaciones (insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca).

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