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homeopatía

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La visita homeopática.

Diagnóstico del remedio Búsqueda de síntomas: el arte del interrogatorio Comparación
  • El diagnóstico de remedio
  • En busca de síntomas: el arte del interrogatorio
  • comparación

Una visita homeopática es similar en varios aspectos, pero diferente en otros, a un examen médico "clásico". Las etapas de este último, enumeradas en la siguiente tabla, han sido sistematizadas por semiótica médica (ciencia de síntomas y signos), y constituyen un patrimonio indispensable para todos los médicos.

Durante la visita, el médico debe llegar a un diagnóstico, un pronóstico y proponer una terapia adecuada. Para este propósito, se debe recopilar información sobre los síntomas subjetivos y actuales del sujeto (motivo de la visita), las enfermedades importantes que ocurrieron en la familia (antecedentes familiares), las enfermedades previas (antecedentes patológicos remotos) y los síntomas previos a la aparición de la enfermedad actual (antecedentes patológicos siguiente). Por medio del examen físico, entonces, el médico examina cada órgano y aparato del paciente meticulosamente, observando, escuchando, palpando, de acuerdo con las reglas precisas dictadas por la semiótica. Para lograr un diagnóstico preciso, particularmente en enfermedades crónicas, analiza datos de laboratorio o instrumentales que pueden estar disponibles para el paciente o requiere su integración con análisis en profundidad, según sea necesario. Habiendo alcanzado un diagnóstico y evaluado el pronóstico, si es necesario utilizando las opiniones de especialistas apropiados, el médico tendrá que proponer las terapias más efectivas, ilustrando las diferentes oportunidades terapéuticas con sus ventajas y desventajas y obteniendo el consentimiento informado del paciente.

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El diagnóstico de remedio

El examen médico y el diagnóstico posterior de la enfermedad son esenciales para que el médico establezca el camino terapéutico a seguir. Sin embargo, el examen médico homeopático, aunque idéntico al examen médico clásico en términos de sistematización, no puede dejar un punto de vista más abierto y empático en el análisis y la observación del paciente: en este caso es precisamente el paciente, más que la enfermedad, El protagonista absoluto. La epistemología homeopática agrega muchos aspectos peculiares al examen médico, de acuerdo con el principio básico de la doctrina homeopática, el de la similitud: el homeópata luego busca un medicamento que corresponda, de acuerdo con la mayor similitud posible, a la mayoría de los síntomas presentados por el paciente, si no es así, llegar al llamado diagnóstico de remedio, es decir, a la medicina homeopática más cercana (en el sentido de similar o similar) a los síntomas del paciente.

Para el homeópata, la causa de la enfermedad y los factores ambientales que pueden haberla desencadenado (noxa patógena) son de importancia fundamental, pero también la reactividad del individuo, porque parte del supuesto de que la misma enfermedad puede desarrollarse de maneras muy diferentes y diferentes individuos: para dar un ejemplo trivial, todos saben que la gripe puede manifestarse con una intensidad muy diferente y posibles complicaciones en individuos individuales, aunque la causa, el virus de la gripe, es siempre la misma.

"El paciente existe, no la enfermedad": esta frase implica un valor profundo e indispensable, una visión humanista y no solo técnico-instrumental de la medicina, un profundo respeto por la individualidad del paciente en su expresión compleja y única. Un buen médico (y, más aún, un homeópata) nunca se ocupará solo de la causa de la enfermedad o los síntomas como tales, sino que siempre investigará cómo se siente el individuo y cómo expresa, en su totalidad, la enfermedad, cómo interactúa con ella. El medio ambiente y el mundo. El enfoque peculiar para la observación de signos y síntomas adoptado por la doctrina homeopática (una especie de "búsqueda de síntomas") obliga a recopilar la mayor cantidad de datos posible, para superponerlos en la medicina homeopática que, como similar, se considera efectiva.

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