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Dermatología y estética.

Dermatología y estética.

Cuidado de pies y manos

Las manos los pies
  • Las manos
  • Los pies

Las manos son la parte del cuerpo que usamos con mayor frecuencia, casi siempre están a la vista y nos relacionan con los demás y con el mundo que nos rodea. Expuestas a agentes atmosféricos y sometidas al ataque de detergentes y detergentes, las manos muestran la edad del registro más que otras partes del cuerpo, por lo que mantenerlas bellas y cuidadas puede ser importante en la vida de las relaciones y en las relaciones laborales.

Igualmente importantes para nuestro bienestar son los pies que, expuestos a la constricción de los zapatos y particularmente sensibles al calor del verano, la deshidratación, la hinchazón y las dificultades circulatorias, no deben pasarse por alto: estos extremos de hecho apoyan al cuerpo y lo apoyan durante caminar, por lo tanto, mantenerlos sanos, bien cuidados y eficientes es útil, así como por razones estéticas, para la salud del organismo.

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Las manos

Nuestras manos son el primer contacto con el mundo exterior, en consecuencia están constantemente expuestas al aire, agentes atmosféricos, contaminantes ambientales, suciedad e infecciones; algunos trabajos manuales entonces, en particular aquellos que implican contacto frecuente con agua y detergentes, presentan serios peligros debido a su belleza. Por lo tanto, es aconsejable seguir algunas pequeñas medidas higiénicas y estéticas para contribuir a la mejora y el mantenimiento de la salud de esta parte del cuerpo. Al lavarse las manos, especialmente si esto sucede con frecuencia, debe elegir limpiadores de pH neutros o ácidos (el pH de la piel es ácido); En presencia de patologías dermatológicas bien definidas, es esencial seguir las indicaciones específicas del dermatólogo. En sujetos con dermatitis atópica o dermatitis de contacto irritante, por ejemplo, la integridad de la barrera cutánea se ve gravemente comprometida: esto hace necesario el uso de detergentes basados ​​en tensioactivos no agresivos, bajo indicaciones dermatológicas adecuadas; Sin embargo, en el caso de la dermatitis alérgica de contacto, es necesario usar productos cuya composición esté ciertamente ausente de la (s) sustancia (s) alergénica, por ejemplo perfumes, colorantes y conservantes, que se agregan con demasiada frecuencia a cosméticos ampliamente utilizados.

Al menos una vez al día sería aconsejable masajear las manos con una crema emoliente, capaz de restaurar las condiciones de hidratación fisiológica de la piel. Para este propósito, existen numerosos productos a base de lípidos similares a los de la piel (fosfolípidos, ceramidas, escualeno y triglicéridos) que tendrían la función (en realidad no totalmente demostrada) de atraer agua de las capas más profundas de la epidemida y del dermis, y así reconstituir la barrera lipídica. En muchos humectantes también hay sustancias protectoras, como pantallas y protectores solares, capaces de prevenir y retrasar el efecto de fotoenvejecimiento al que las manos están naturalmente sujetas. Finalmente, hay productos cosméticos formulados como cremas de barrera reales (una especie de "guantes invisibles"), capaces de proteger la piel de los irritantes y obstaculizar, por ejemplo, los mecanismos a partir de los cuales se originan las reacciones inmunes que desencadenan la dermatitis alérgica. Las cremas de barrera adquieren particular importancia en algunas categorías de sujetos más expuestos al riesgo de daño a la piel de las manos, es decir, amas de casa, personal de salud o cualquier persona que realice una actividad manual intensa, tal vez en contacto repetido o continuo con sustancias altamente irritantes (mecánica, trabajadores no calificados, plomeros, albañiles, pintores, etc.) y necesitan lavarse las manos repetidamente.

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