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Problemas respiratorios

Tos Asfixia en comida y cuerpos extraños Acceso asmático
  • tos
    • Tos persistente
    • Diagnóstico y terapia.
    • Que hacer
    • Lo que el doctor puede hacer
  • Asfixia por comida y cuerpos extraños
  • Acceso asmático

tos

La tos es un reflejo de defensa de nuestro cuerpo en respuesta a una acción irritante en la tráquea o los bronquios; comienza con una inhalación profunda, seguida de una exhalación forzada y explosiva, que tiene el propósito de expulsar el agente irritante. Un ataque de tos puede ser causado por el polvo inhalado u otros elementos extraños, como una partícula de comida; Sin embargo, con mayor frecuencia, la tos es causada por las secreciones de los conductos nasales o bronquiales que irritan la tráquea (especialmente cuando ocurre repetidamente durante un cierto período de tiempo).

La tos no es una enfermedad sino un síntoma o una señal de alteración del sistema respiratorio u órganos no relacionados con ella. Puede ser una forma infecciosa (de virus o bacterias), una forma alérgica (de ácaros, pólenes y, a menudo, también alimentos), una forma inflamatoria simple, o puede ser el indicador de alteraciones de otros órganos o sistemas, como en el caso tos resultante de problemas cardíacos, un fenómeno que a menudo se encuentra en pacientes de edad avanzada o reflujo gastroesofágico, en presencia de hernia hiatal. Según sus características, la tos puede definirse como seca (con accesos cortos pero repetidos, a menudo originados por inflamación de la laringe, amígdalas o tráquea), ladridos (persistentes, no acompañados de flema, indicativos de presión en el tracto respiratorio, como en el caso de un aumento en el volumen de la tiroides, timo o causado por un tumor de pulmón o esófago); productivo (acompañado de expectoración de flema, debido a la inflamación de las vías respiratorias con producción excesiva de secreciones bronquiales). Más útil para el diagnóstico es la distinción entre tos aguda, subaguda y crónica (o persistente). Por convención, la tos se define:

  • agudo, cuando dura menos de 3 semanas;
  • subagudo, cuando dura de 3 a 8 semanas;
  • crónica, si persiste más de 8 semanas.

La forma aguda generalmente tiende a autolimitarse hasta que desaparece, y con frecuencia está relacionada con patologías como el resfriado común, la rinitis alérgica, la sinusitis bacteriana o los brotes de bronquitis; el crónico a menudo representa un problema que no es fácil de resolver: se calcula que hay más de 100 enfermedades que pueden desencadenar este síntoma.

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Tos persistente

La tos crónica o persistente es un problema médico y económico en constante crecimiento en todo el mundo industrializado. Sin embargo, muchas de las personas que están preocupadas por esto consideran que la tos es más un trastorno molesto que un síntoma potencialmente grave.

Con mucho, las causas más frecuentes de tos crónica son el síndrome llamado goteo posnasal, que consiste en un goteo de secreciones nasales en el tracto respiratorio a través de la retrofaringe (para la patología primitiva de la nariz o los senos paranasales); asma (donde la tos es a veces el único síntoma, en ausencia de broncoespasmo y disnea) y reflujo gastroesofágico. El síndrome de goteo retronasal es particularmente difícil de diagnosticar porque no hay pruebas que puedan revelarlo. Las causas menos frecuentes son la bronquitis crónica (por fumar u otros irritantes), la tos por tomar inhibidores de la ECA y la bronquitis eosinofílica. Las causas raras pueden ser la presencia de un tumor o sarcoidosis que no es evidente en las investigaciones radiológicas y la insuficiencia ventricular izquierda sin disnea. También se debe decir que en muchos casos hay más de un factor involucrado, lo que puede ser la razón de fallas terapéuticas (o solo éxitos parciales) si una de las causas sigue siendo desconocida. Un enfoque terapéutico efectivo requiere el reconocimiento de la enfermedad subyacente y la posibilidad de eliminar el estímulo irritante responsable, por ejemplo, dejar de fumar, eliminar cualquier cuerpo extraño, el uso de antiácidos en el reflujo gastroesofágico, el cierre quirúrgico de las fístulas del esófago. -traqueal, tratamiento del asma e insuficiencia ventricular izquierda, etc. Nunca se debe descuidar la tos, ya que puede ser un indicador de enfermedades graves: no se debe olvidar que, aunque no es un síntoma específico, la tos tiene una asociación significativa con el cáncer de pulmón, especialmente en los fumadores empedernidos. Una tos severa, persistente e inexplicable en pacientes mayores de 40 años, incluso con una radiografía de tórax normal, constituye para muchos autores una indicación absoluta de broncoscopia para un diagnóstico temprano de cáncer de pulmón.

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Diagnóstico y terapia.

La compilación de un cuestionario articulado que recopila toda la información relacionada con el paciente (familiar, fisiológica, ocupacional, conductual), combinada con el historial de las características de la tos, es el primer paso en el proceso de diagnóstico. A partir de la información sobre los síntomas, a partir de su análisis posterior y a la luz de un examen médico completo, ya es posible formular un diagnóstico de las causas de la tos para un buen número de pacientes, sin la necesidad de más investigaciones.

Una buena respuesta a la terapia es la confirmación de un diagnóstico correcto. Cuando es necesario continuar las investigaciones, es esencial seguir rutas de diagnóstico de validez reconocida.

La radiografía de tórax y el examen espirométrico son las pruebas más frecuentes; su evaluación es muy importante, también para excluir otras enfermedades. Las investigaciones preliminares se pueden completar con pruebas de broncoscopia, pruebas de alergia, broncoscopia, etc. Incluso si uno está orientado hacia una causa extrapulmonar, las evaluaciones específicas para los otros órganos y sistemas deben llevarse a cabo evaluando el grado de invasividad y la relación costo-beneficio del examen individual de vez en cuando.

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Que hacer

La tos, especialmente si es persistente, también puede representar un elemento perturbador importante, como evitar el desempeño normal de las actividades diarias. La solución al problema debe remitirse al médico, pero aquí hay algunos consejos simples para implementar, al menos hasta que la terapia médica comience a tener efecto.

  • Preocúpese por los primeros signos de hormigueo en la garganta: es más fácil calmar una inflamación en las primeras etapas.
  • Beba mucho, para rehidratar la garganta seca al toser. En los casos más molestos, tome bebidas calientes, como leche o infusiones, enriquecidas con miel, por su efecto emoliente.
  • En invierno, proteja el cuello y las orejas con bufandas y sombreros.
  • Tome vitamina C a través de cítricos y jugos cítricos, para defender y fortalecer el sistema inmunológico.
  • Después de cepillarse los dientes, que siempre deben ser minuciosos, enjuague su boca y garganta con un enjuague bucal desinfectante.
  • Asegúrese de permanecer en ambientes bien humedecidos.
  • Abstenerse de fumar.
  • Huir del estrés, que entre otros efectos negativos también tiene el efecto de debilitar el sistema inmunitario.

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Lo que el doctor puede hacer

Dada la amplia gama de patologías que pueden estar en el origen de la tos, está claro que la única terapia radical de este síntoma, capaz de erradicarla, es la etiológica, es decir, dirigida a la enfermedad subyacente. La terapia sintomática, basada en el uso de supresores de la tos, encuentra una indicación racional en aquellos casos en que una tos violenta y descontrolada impide la actividad normal del paciente, o representa un factor de riesgo de complicaciones como fracturas de costillas, neumotórax, hemoptisis por esfuerzo etc. La tos no es una enfermedad sino un síntoma, por lo tanto, el médico debe hacer todo lo posible para establecer la causa y establecer un tratamiento farmacológico específico en el menor tiempo posible, teniendo en cuenta que independientemente de la enfermedad subyacente que lo causó, la tos puede ser la causa de posibles complicaciones.

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